El 2025 marcó un punto de inflexión para el ecosistema de compliance en Bolivia, caracterizado por una combinación de avances institucionales, reconfiguración política y una mayor exposición a riesgos de corrupción en sectores estratégicos.
El 2025 marcó un punto de inflexión para el ecosistema de compliance en Bolivia, caracterizado por una combinación de avances institucionales, reconfiguración política y una mayor exposición a riesgos de corrupción en sectores estratégicos.